23 noviembre 2007

Un franco, 14 pesetas

Dirección: Carlos Iglesias. País: España. Año: 2006. Duración: 105 min. Género: Drama, comedia. Interpretación: Carlos Iglesias (Martín), Javier Gutiérrez (Marcos), Nieve de Medina (Pilar), Isabel Blanco (Hanna), Iván Martín (Pablito), Tim Frederik (Pablo), Eloísa Vargas (Luisa), Aldo Sebastianelli (Tonino), Ángela del Salto (Carmen).Guión: Carlos Iglesias; en colaboración con Central de Guiones. Producción: José Manuel Lorenzo, Eduardo Campoy y Susana Maceiras. Música: Mario de Benito. Fotografía: Tote Trenas. Montaje: Luisma del Valle. Dirección artística: Enrique Fayanás. Vestuario: José M. de Cossío y Puy Uche.

Tanto se está hablando últimamente de inmigración que muchos, quizás los que no tienen un pasado difícil o aquellos de mente escurridiza, han olvidado que nosotros emigramos hacía paises como Francia, Alemania y, al igual que en esta película, Suiza,... Ese pasado es el que evoca esta película, la España de los 60 dónde el trabajo era complicado y, por mucho que digan, inestable.

Martín y Marcos deciden viajar a Suiza en busca de trabajo. Agarran unos ahorrillos, unos bocatas de chorizo y "omelette", se despiden de las familias y con las maletas en la mano se dirigen a su destino con sueños de millonarios y el temor del que viaja "sin papeles". Marchan con la esperanza de trabajar como mecánicos fresadores en una fábrica y se sorprenderán de las libertades que tienen las gentes de allí y que ellos ni han soñado, el régimen, ya saben.

El relato está contado con nostalgia, cercano a esas historias de chimenea abrazados por las palabras del abuelo, al mío le dedico esta reseña, pués sus historietas de la guerra nos han arropado alguna fría cena de invierno. Es ese cariño en la narración lo que se enfrenta a la crudeza de la historia, de la maldita verdad del obrero español en aquella época.

Las cadenas de la mujer en una sociedad que la anula y los topicazos del español pandereta, borrico y escandaloso también los retrata el novel Carlos Iglesias, en éste su estreno cinematográfico. Indagando en los errores de dirección encuentro una excesiva frialdad en las actuaciones, exceptuando Nieve de Medina (Pilar, esposa de Martin) que borda el papel de la mujer que quiere y no la dejan, y que nos resultan en algunas ocasiones visiblemente forzadas. El resultado final es bastante aceptable para un debutante en la dirección, que mejorando la cámara y ejerciendo un mayor dominio de los actores, cosa no hará si no "sale" de sus propias películas, podrá regalarnos buenas cosas.

Un irritante dramatismo ambientado en la españa de los 60 que pone los pelos de punta por las implicaciones sobre nuestro pasado y que sobrecarga al espectador por esa rémora sospechosa y peligrosa hacía el cine de los "Pajares y Esteso", con cariño por supuesto, pero que se disfruta, en mi caso bastante poco. Estas películas están bien porque en mi opinión, claro está, se puede perdonar pero jamás olvidar, el día que olvidemos la venda volverá a nuestros ojos y podremos tropezar de nuevo.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Una de esas películas que demuestran que puede haber buen cine español.

Patón.

PD.- Disfruta de las birras fresquitas.

Twister dijo...

La verdad que me han sentado bien un par de birritas. Cine español tenemos y del bueno, cosa que ya hemos discutido largamente, cuando quieras montar otro debate sobre esto en tu blog alli estaré defendiendo el cina apañol.

galko dijo...

Estoy harto de las películas sobre la posguerra española.