Dirección: Ethan Coen y Joel Coen. País: USA. Año: 2007. Duración: 122 min. Género: Drama, thriller. Interpretación: Tommy Lee Jones (sheriff Bell), Javier Bardem (Anton Chigurh), Josh Brolin (Llewelyn Moss), Woody Harrelson (Carson Wells), Garrett Dillahunt (agente Wendell), Kelly Macdonald (Carla Jean Moss), Tess Harper (Loretta Bell). Guión: Joel Coen y Ethan Coen; basado en la novela homónima de Cormac McCarthy. Producción: Joel Coen, Ethan Coen y Scott Rudin. Música: Carter Burwell. Fotografía: Roger Deakins. Montaje: Roderick Jaynes. Diseño de producción: Jess Gonchor. Vestuario: Mary Zophres.
Tan alabada esta obra, tan en boca de todos y de los medios que tuve que verla, más por ser obra de los Cohen que por otra razón, me gusta su cine. Ésta no llega al nivel de Muerte entre las flores, El hombre que nunca estuvo allí, Fargo o El gran Lebowski y aún asi ha triunfado en la academía, más por el nivel de los contrincantes, creo yo.
Llewelyn Moss (Josh Brolin) se encuentra una camioneta rodeada por unos cuantos hombres muertos. Rebusca un poco y encuentra una maleta con dos millones de dólares y un cargamento de droga. Su error coger el dinero, error porque eso genera una ola de violencia, dónde los más viles criminales son contratados para recuperar el dinero, entre ellos Anton Chigurh (Javier Bardem).
Los Cohen vuelven a recuperar su sitio en un elaborado trabajo de cámara y un argumento rebuscado dónde resalta el guión, fiel a su estilo, su cine, regalándonos una primera hora de metraje tan sensacional como extraña, definición que ni pintada a toda la película por cortesía de Mónica - ¡está bien, pero es muy rara! -, que se diluye en un tramo final tan confuso como agotador. Una película que deja, sin lugar a dudas, espacio para un segundo visionado con la certeza de que encontraremos nuevos detalles, sensaciones...
Los personajes son muy "cohianos", sugerentes, exóticos, raritos, pero nos inyectan ese puntito de interés para evitar el hastío que en algunas escenas puede provocarnos el argumento difuso; puede que esta incosistencia se deba a un exceso de fidelidad a la novela homónima de Cormac McCarthy, aunque esa fidelidad les ha llevado a ser premiados por la academía de Hollywood. De entre todos los personajes, variopintos ellos, evidentemente destaca Javier Bardem, en una actuación soberbia, expléndida, tanto que podemos llegar a tocar la locura de su personaje, a sentirla y tenerla miedo. No menos meritoria es la de Josh Brolin, en la piel de un luchador, más de mente que de realidad, personaje que nos pone los pies en el suelo y nos ata a la historia, pués Tommy Lee Jones no hace más que despistar, lucir palmito o arruinar el presupuesto de la película para dejarnos dos expresiones y un par de frasecitas trabajadas.
No es una película que pueda gustar a todo el mundo, es una película que invita a reflexionar demasiado, pero a reflexionar no sobre moralinas o ideales, a reflexionar sobre lo que está pasando, sobre lo que estamos viendo y, lo peor, deberemos de hacerlo rápido o acabaremos nadando en un desierto de aburrimiento, perdidos buscando que alguien nos saque.
No puedo decir que no me guste esta película, pero si puedo decir que las he visto mucho mejores, más completas, ésta deja mucho a la imaginación, o más bien a las aptitudes deductoras del espectador, lo cual reduce drásticamente el interés de un público que posiblemente quiera disfrutar sin esforzarse. Para considerarla la mejor del año, como Hollywood, tendré que ver There will be blood y comparar con otras ya vistas en 2007, pero me temo que esta no sería mi elección.
Valoración de Twister: 6.7
Valoración de Filmaffinity: 7.4