22 enero 2008

Disparando a perros

Dirección: Michael Caton-Jones. Países: Reino Unido y Alemania. Año: 2005. Duración: 115 min. Género: Drama. Interpretación: John Hurt (padre Christopher), Hugh Dancy (Joe Connor), Dominique Horwitz (capitán Charles Delon), Clare-Hope Ashitey (Marie), Nicola Walker (Rachel), Louis Mahoney (Sibomana), David Gyasi (François), Jack Pierce (Mark), Steve Toussaint (Roland), Victor Power (Julius). Guión: David Wolstencroft; basado en un argumento de Richard Alwyn y David Belton. Producción: David Belton, Pippa Cross y Jens Meurer. Música: Dario Marianelli. Fotografía: Ivan Strasburg. Montaje: Christian Lonk.Diseño de producción: Bertram Strauss. Vestuario: Dinah Collin.

Hutus y Tutsis protagonizan esta terrible historia, yo he tenido un mal dormir por ello, me ha recordado el cinismo del mundo occidental, en Irak, Bosnia y Kosovo intervienen por cercanía o motivos económicos, pero en Rwanda abandonan el pais a su suerte, más que el pais abandonan a su gente, una sociedad que ha sido condicionada mental y políticamente por las antiguas colonizaciones salvajes de los blancos europeos. Este párrafo extraido de la wikipedia lo dice todo:

"El genocidio fue financiado, por lo menos en parte, con el dinero sacado de programas de ayuda internacionales, tales como la financiación proporcionada por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional bajo un Programa de Ajuste Estructural. Se estima que se gastaron 134 millones de dólares en la preparación del genocidio -- ya de por sí una de las naciones más pobres de la Tierra -- con unos 4,6 millones de dólares gastados sólo en machetes, azadas, hachas, cuchillos y martillos . Se estima que tal gasto permitió que uno de cada tres varones hutus tuviera un machete nuevo"



En 1994 la ONU ordena la retirada de tropas de la escuela técina de Kigali y eso origina la masacre de 2500 Tutsi a manos de la mayoría Hutu, esta es el relato de aquella matanza.

Contar con John Hurt para esta historia es un regalo impagable, le da fuerza al relato, a pesar de interpretar a un misionero católico, con los prejuicios que eso me genera. El guión gira en torno a esta terrible realidad sólo adornado con algún intento forzado para lograr todavía más dramatismo, pero podemos decir que es extremadamente fiel a la realidad, incluso en el afán del padre católico de capear el temporal a base de rezos.

Sigo conmocionado por esta película, la ambientación, la música, la cámara... Todo milimetrado para conseguir el efecto deseado, un sentimiento de impotencia y horror. Es cierto que pierde credibilidad en algunos compases, ganándola con crudas imágenes casi más periodísticas que cineastiles.

Terrible crítica de un genocidio rodada con corrección, sin genialidad, pero no siempre en el cine buscamos obras maestras, también buscamos denuncias, realidades palpables. Poco importa si los Tutsi golpearon primero, o fueron los Hutus, o fueron los belgas, lo que importa es que pasó y los grandes ejércitos, esos que han secuestrado la defensa de la paz mundial, ni siquieran miraron para otro lado, miraban, veían, comprendían y esperaban, ¿por qué?

No busquemos una joya del cine, busquemos aprender, saber la verdad, esto ocurrió, y en esta cinta se encargan de contarlo bien, quizás adornado con un discurso católico aberrante. Después de verla uno siente que esta película es de visionado obligatorio a pesar de algunas evidentes carencias, sigo horrorizado.

"En Bosnia veía a las mujeres muertas en la calle y lloraba, cualquiera podría ser mi madre, pero aqui, aqui sólo son africanos muertos"

3 comentarios:

Patón dijo...

Imprescindible y necesario que la vea. La apunto en mayúsculas y subrayada. Gracias por el queo

Twister dijo...

Realmente sorprende, no por las actuaciones ni la genialidad, pero la desidia internacional y la maldad de la zona si que se quedan grabadas a fuego.

Saludos

Twister dijo...

Realmente sorprende, no por las actuaciones ni la genialidad, pero la desidia internacional y la maldad de la zona si que se quedan grabadas a fuego.

Saludos